Andorra
Acabamos de volver de viaje.
Mi mujer (esa cabecita de espaldas q se ve en la foto del blog) y yo celebrábamos nuestro primer aniversario.
Cuando estuvimos pensando en qué tipo de viaje nos gustaría hacer nos decidimos por uno relajante, para descansar y disfrutar el uno del otro. Así que el destino por el que nos decantamos fue Andorra, principalmente por CALDEA, aunque no era el único motivo.
La verdad es q nos ha gustado mucho. Andorra la Vella podría llegar a ser bonito si no tuviese tantas obras, pero teniendo en cuenta que es la capital, tiene su atractivo. Además impresiona ver una ciudad encerrada entre esos picos tan altos, como si se hubiese caído dentro de un hoyo.
La verdad es que hemos acertado con todo. La época ha sido perfecta, ya que no nos gusta esquiar. El hotel, muy recomendable, principalmente por la relación calidad-precio: Con los bonos de BANCOTEL nos salió a 50 euros por noche, en régimen de alojamiento y desayuno, en un hotel del centro de 4 estrellas. Estaba reformado hace poco, y eso se nota, y mucho: Alfombras mullidas, sin desconchones en paredes, las camas buenas. El único inconveniente podría ser los pocos canales de la televisión, pero para ver la tele, nos habríamos quedado en casa.
Por si os interesa, el hotel era el MAGIC y estaba a 5 minutos andando de CALDEA.
Como todos los hoteles de Andorra la Vella, el parking es bastante caro, pero ahí mismo te informan de los parkings de alrededor.
El centro de la capital es como todos los centros del resto de ciudades. Tiendas y gente, gente y tiendas. El fin de semana está intransitable, y las tiendas, abarrotadas, así que es recomendable acercarse en días laborables, si es posible.
Como ya sabrá mucha gente, Andorra tiene diferente régimen fiscal, así que los artículos de las tiendas están más baratos que en España. Lo más demandado es el alcohol, el tabaco, las colonias y algunos artículos de electrónica.
Por el contrario, los pueblos que visitamos (Ordino, Pal, Arcalis,...) eran muy bonitos. Todas las casas con las fachadas de piedra y ventanas y aleros de madera te hacen retroceder unos años en el tiempo, ayudado por el olor a carbón de las chimeneas. La única pena del primer día que fuimos viajando de pueblo en pueblo fue no verlo todo nevado, pero eso se solucionó con la copiosa nevada que cayó la noche del lunes al martes. Estaba todo como en una postal, y además al no ser todavía la temporada de esquí, estaba todo vacío. Visitar las estaciones de esquí y ver todo cerrado recordaba un poco al hotel de "El Resplandor", pero no me pareció ver a nadie con un hacha por la nieve...
Otra de las cosas que nos gustó fue la comida. Uno de los días comimos en un restaurante a tener en cuenta: Borda Raubert. Una Borda es el restaurante típico de Andorra. Éste es pequeñito, familiar, y como suele suceder en estos casos, muy bueno.
Otros restaurantes, de otro nivel, son el Gufo II, al lado del hotel MAGIC y el Allioli, detrás del edificio del Bano Mora. Ambos en plan pizza artesana y así, pero se come muy bien. Eso sí, en el Allioli no pidáis la Sangría de la Casa. Fue lo más caro de la cena (los platos tienen un precio asequible: pizzas para uno a 7 euros) una jarra costaba 9 euros, pero lo peor es q estaba malísimo!!!! hecho con vino de garrafón, no había quien se tomara ese brebaje. Igual si vienes helado de estar todo el día sobre una tabla de snow, te apetece probar un vaso... no, creo que ni en ese caso. Por lo demás, el sitio era acogedor, y la camarera simpática.
Bueno, ahora no se me ocurren más cosas, pero si me acuerdo de algo, o si consigo subir las fotos, ya las pondré por aquí.
Hasta la próxima...





